Arboledas
housing
CDMX, México
1986
Modificado por sus habitantes a lo largo del tiempo y ya sin poseer el espíritu plenamente unificado que tuvo en sus inicios, el conjunto de vivienda unifamiliar Arboledas conserva, no obstante, la congruencia de formas y volúmenes que Miguel Ángel Aragonés ha logrado imprimir en todas sus obras. De no ser por los árboles plantados en el espacio central integrador, las cubiertas utilizadas para sombrear los autos y los cambios en los acabados —sobre todo en los interiores de los edificios—, el complejo de 12 casas sigue demostrando esa capacidad de vincular los muros entre sí, otorgando a las construcciones un papel protagónico y asignando a los espacios abiertos la función de áreas de transición, con una atmósfera tranquila y armoniosa que conduce, en última instancia, a la intimidad del hogar familiar.
Trabajando con un terreno triangular y aprovechando el espacio al máximo, Miguel Ángel Aragonés diseñó un recorrido que conduce a las viviendas donde los planos se cierran o se abren para dar la sensación de avanzar por las profundidades de una barranca emocionante, donde a ambos lados se descubre un enigma y el panorama cambia con cada paso.
Matiana Gonzales SilvaText
Fabio Foresti Photography
El proyecto Arboledas ocupa un lugar especial para Miguel Ángel Aragonés. El fraccionamiento en el que se ubica fue diseñado por Luis Barragán, e incluso uno de los muros que delimita el conjunto fue, en su momento, obra de este arquitecto a quien Miguel Ángel tanto admira. De ahí el espíritu respetuoso hacia el exterior que posee el conjunto Arboledas —donde, tras el magnífico muro de piedra de Barragán, solo asoman unos pocos volúmenes discretos y sobrios, intentando no imponer ruido a ese elemento, pero sin renunciar a la ambición de dotar al proyecto de un espíritu propio.
Hacia el exterior, el complejo es casi mimético; hacia el interior, se despliega un interesante juego de geometría con ángulos rectos, agudos o más amplios, volúmenes que surgen y, siempre, el blanco como telón de fondo. Es cierto que el conjunto no se ha mantenido intacto. Pero incluso en medio del desorden, entre bicicletas abandonadas en las áreas comunes, el orden y la armonía no pierden su firmeza, y la arquitectura logra imponerse con la fuerza de un proyecto consolidado y reflexivo —como una gran unidad.
Detalles de proyecto
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Miguel Angel Aragonés
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Mauricio Rivera
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Ricardo Pérez-Saravia, Fabio Foresti
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CDMX, Mexico