Eucaliptos
77
CDMX, méxico
2000
Lo que más recuerdo de esa casa es la presencia del cielo. En una ciudad tan densamente construida y habitada, es difícil encontrar algo tan elemental y libre como el azul celestial y sus crepúsculos. Sigo creyendo que dedicarse a la arquitectura en México implica aprovechar al máximo su luz. En ese sentido, Eucaliptos 77 se prestaba a esta condición luminosa y a mi intención de atrapar la luz desde el amanecer hasta el anochecer. En muchos de los muros realicé cortes deliberados; los rayé y los marqué, lo cual equivale a dibujar con luz.
Una vez que conoces la casa, sientes cómo el terreno cae. A medida que desciende, se abre hacia el patio trasero y termina en un acantilado: un espacio que produce una intensa sensación de vértigo, de apertura. Trace una línea curva de un extremo a otro del terreno. Mi idea aquí era que, al entrar en la casa, los invitados avanzaran por un pasillo largo sin un final visible.
La composición de Eucaliptos 77 tenía dos objetivos básicos: el primero era honrar el acantilado. Quería jugar de alguna manera con el vértigo…
Nicola Lorusso Fotografía
MAA Texto
… que causaba y recrear esa sensación en el usuario. El segundo tenía que ver con cinco árboles que rodeaban la construcción existente.
Estos fueron la base de mi composición de una serie de ventanas y patios diseñados para enmarcarlos, así como de ciertos muros de contención que delimitaban el terreno y las futuras construcciones. Dos laureles hicieron notar su presencia de manera especial.
Frecuentemente me he encargado de designar espacios específicos en mis casas para las obras de ciertos artistas visuales. De esa manera, sus obras se integran con la mía y encuentran su propio lugar, uno que no se deja al azar, donde pueden ser contempladas y admiradas. Obras de arte que a menudo son creaciones de amigos y colegas, representan y complementan simultáneamente mis espacios arquitectónicos.
Este concepto o ejercicio de coexistencia…
… este encuentro inusual entre los artistas visuales y la arquitectura, ha resultado ser sumamente placentero y enriquecedor.
El arte nace del amor, del compromiso. El arte nos devuelve nuestra humanidad, nos conecta con nuestra esencia, con nuestra subjetividad y, por lo tanto, a menudo nos inspira. La creación artística es un camino hacia la verdad. Esto es filosófico y, por lo tanto, interminable.
Lo más importante del arte es que nos acerca a nuestra capacidad de comprender a los demás. Este enfoque y consideración nos dan la oportunidad de sostener la convivencia humana. El arte es un medio a través del cual podemos disfrutar de otras formas de expresión, aunque no formen parte de nuestra cultura y no las comprendamos plenamente. Una vez que una manifestación artística nos ha inspirado, de alguna manera nos pertenece.
Detalles de proyecto
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Miguel Angel Aragonés
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Juan C. León, Carlos Salinas, Rolando Vázquez
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Nicola Lorusso
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Xawery Wolski
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Mexico city, Mexico
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1,442 M2