Encanto
Hotel
Acapulco, México
2009
Construido de acero, concreto reforzado y ladrillos, este hotel de 7,057 metros cuadrados fue concebido en 1999 y completado diez años después. El arquitecto explica que el proyecto fue llevado a cabo con recursos limitados, materiales austeros y mano de obra local, en un concepto que intentaba “guardar la escala humana”. Nuevamente, la relación del edificio con el agua es muy importante en el concepto global. Aragonés señala que “todo fue creado para generar una continua pulsión por el mar; para hacer que quienes lo habitan, busquen y encuentren la salida, y siempre lleguen a él y lo atrapen con la mirada.
Philip Jodidio Text
Joe Fletcher, Nicola Lorusso, MAA, RAC Photography
Una obra arquitectónica es mejor cuando predomina la economía y se transmite el mayor contenido con el menor número de materiales. Decir más con menos: nada más ecológico y sustentable que eso.
La parte física es la medible, y la parte subjetiva se ocupa de la parte espiritual, no tangible. Las dos tienen la misma relevancia y debe lograrse su sintonía”. Encaramado sobre una verde colina, el edificio es blanco, pero cobra vida en la noche gracias a la iluminación con una variedad de colores saturados. Las superficies opacas se alternan con aperturas cuidadosamente diseñadas. Las curvas y los volúmenes angulares contrastan con la geometría básicamente rectilínea de los planos y alzados. Incluso en las …
… espectaculares imágenes nocturnas de este hotel, resulta evidente que más allá de su atractivo estético, se ha puesto atención para que los espacios sean totalmente usables. Hablando en forma muy personal de este aspecto en particular, Aragonés explica: “Un arquitecto que sólo atiende a la parte emocional, vuelve su obra una especie de escultura, y esto tiene que ver más con un ejercicio plástico. Es muy tentador para cualquier arquitecto sentirse artista, pero más bien somos ese híbrido que tiene que aterrizar y tomar en cuenta los requerimientos específicos de quienes van a habitar el espacio que creamos; y con esto me refiero concretamente a necesidades espirituales, físicas y económicas. Sin esos valores, la arquitectura fácilmente se diluye. La eficiencia en el uso los materiales, el aprovechamiento de todos los recursos y los materiales pertinentes a una construcción, son la parte cuantificable, objetiva, que no puede perderse de vista, por más creativa o por más artística que quiera ser la arquitectura”.
PRoject DEtails
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Miguel Angel Aragonés
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Juan Carlos Vidaña, Jose Torres, Ricardo Diaz, Rafael Aragonés C.
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Joe Fletcher, Nicola Lorusso
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Michael Luppi
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Acapulco, Guerrero, Mexico
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13,000 M2