Tecas 43

Ciudad De Mexico, Mexico

2008

La ciencia ha sido un gran motor de la humanidad y su progreso es innegable. En el siglo XX, por ejemplo, fue capaz de descifrar y medir lo invisible; observó lo más microscópico y logró comprender los confines más remotos del espacio. La transferencia de conocimiento para profundizar en el descubrimiento de cosas o asuntos ocultos es un ejercicio cotidiano entre los científicos. Hoy sabemos mucho más sobre el universo de lo que sabíamos hace apenas unos años.

La ciencia a través de su método, y el arte a través de la mirada del creador, nos han permitido comprender las cosas con mayor precisión. Han sido capaces de mostrarnos el mundo: dos puntos de vista que develan, que revelan, desde dos lentes distintos.

Los grandes artistas son capaces de desenmascarar —en un sentido amplio— los objetos. Por eso creo que el arte muestra lo que es pertinente y elimina lo irrelevante en un objeto, aquello que no le pertenece. El arte purifica el objeto y nos permite una mirada más limpia; nos permite ver sin prejuicios y, por esa razón, nos hace más libres. Las sociedades que viven y producen arte se vuelven más humanas y tienen…

Joe Fletcher , MAA, Victor Benitez, Nicola Lorusso Photography

MAA Text

…un marco de referencia más claro y vital.

Soy de los que creen que el arte también ha evolucionado. En su recorrido a lo largo de la historia, ha pasado de las complejidades de un Bosco a una cierta sofisticación y sencillez, igualmente entrañables. Tal es el caso de artistas como Dan Flavin, Josef Albers y Mark Rothko, por ejemplo, donde ha existido una síntesis, la capacidad de comunicarnos y conmovernos con muchos menos recursos. Sin duda, hoy somos testigos de una evolución en el manejo del lenguaje; incluso en el manejo de aquello que nos emociona.

Es probable que esta reducción de elementos que la obra artística ha experimentado en tiempos recientes esté vinculada al hecho de que somos sociedades saturadas de información desde muchos ángulos, y que responda al exceso de mensajes que enfrentamos a diario.

Naturalmente, creo yo…

… el arte ha logrado comunicarnos cosas esenciales con mucho menos.

Me gustaría vivir cien años, para convertirme en alguien que ha sido testigo de cada etapa de la vida de primera mano; alguien que ha vivido todas sus facetas y ha cambiado, transformándose con el tiempo a través del conocimiento y la experiencia.

Las sociedades deberían estar guiadas por quienes más saben, por las mentes más brillantes y comprometidas: aquellos que creen en lo que hacen.

Me entristece y me preocupa ver la falta de vocación en tantos jóvenes hoy en día, la falta de compromiso, de interés genuino. En general, el mundo tiene poca vocación, poca fe.

Si no te comprometes, si no disfrutas lo que haces, terminas viviendo en la rutina y no creces. Tener vocación por algo…

, creer en ese algo, es el verdadero motor. Uno debe encontrar la razón y la manera de disfrutar el oficio que elige.

Es muy fácil instalarse en una zona de confort y no proponerse encontrar y descubrir nuevos caminos, no correr riesgos. Es igualmente fácil caer en la autocomplacencia que la fama puede traer consigo. La fama es útil —un recurso extraordinario para poder seguir haciendo lo que uno quiere—, pero también es muy peligrosa.

El éxito y la fama pueden convertirse en una gran trampa, pues son situaciones que nos conducen al laberinto interno que existe dentro de cada uno de nosotros. Cuando el "yo" se exalta y el ego crece, uno se retira del mundo sin darse cuenta, pues la posibilidad de "el otro" desaparece. Un ego sin límites nubla la visión. La única manera de no quedar ciego y sordo, de crecer y ser mejor, es mirando a los demás, atendiendo a lo que hay fuera. La retroalimentación, el intercambio, es la única vía para no perder el suelo.

Más que en los premios, que a menudo se otorgan sin un sentido real, creo en el reconocimiento: en la apreciación genuina que a veces se hace de las trayectorias tangibles.

PRoject DEtails

  • Miguel Angel Aragonés

  • Juan Carlos Vidaña, Carlos Salinas, Claudia Rodriguez, Ricardo Diaz

  • Joe Fletcher

  • Xawery Wolski, Fernando Bermejo

  • Mexico city, Mexico

  • 1,200 M2